Pic de la Mainera (2.904 m) y Pic del Clot de Mainera (2.864 m) por el Valle de Mainera

 El 2.900 más oriental de Aigüestortes

El Pic de la Mainera y Pic del Clot de Mainera desde el Estany Petit de Saburó 

Aigüestortes-Sant Maurici se puede considerar como un único macizo de proporciones gigantescas, con una alta densidad de montañas con similar altura y una orografía realmente compleja. Sin embargo, y debido a la magnitud de este macizo, dentro de este gran núcleo de montañas se pueden diferenciar varias zonas con sus peculiaridades y unas características exclusivas. Así como los valles araneses destacan por su verdor y grandes desniveles (con un paisaje similar al del Ariège) y la Vall Fosca por su aridez que contrasta con el agua de los decenas de estanys que pueblan el área, la zona suroriental del Parque Nacional, concretamente la colindante con Sort y que da a la Vall d’Àssua, es peculiar por el gran aislamiento e individualidad de las montañas que se encuentran allí. Contrasta la suavidad de las infinitas lomas herbosas del Montsent de Pallars con los roquedos y paredes multicolores, desde el rojo intenso del hierro del Montorroio hasta el granito oscuro de la Pala Pedregosa. Cada montaña de esa zona es especial y tiene una personalidad única, aparte de marcar la frontera oriental de Aigüestortes, teniendo esto como consecuencia que desde muchos de los picos del Parque no se pueda ver más allá de estos colosos.

Aunque la montaña más conocida de la zona y probablemente la más ascendida (aunque tampoco en demasía) es el Montsent de Pallars (atalaya del Pallars Sobirà), esta montaña no es la más alta. Este honor le corresponde al Pic de la Mainera, uno de los pocos 2900s del parque nacional y una cumbre que se muestra realmente bonita por cualquiera de sus caras, pues se muestra altiva y afilada desde el oeste, con grandes paredes desde el norte y como una mole protegida por gendarmes en su parte alta desde el este y sur. Aunque la ruta normal de la Mainera se realice por Colomina y la Vall Fosca, nos propusimos llegar a su cumbre desde el poco conocido valle de Mainera, al este de la montaña, para conocer un poco mejor esta zona del Pallars y, ya de paso, aprovechar el poco desnivel para rematar la excursión con otro pico muy poco conocido pero imponente, el Pic del Clot de Mainera, hermano gemelo de la Pala Pedregosa de Llessui. No quedamos decepcionados en ninguno de los dos casos. 

 Ficha técnica

Longitud: 8,5 km

Desnivel: 950 metros

Altura mínima: 2.130 m

Altura máxima: 2.904 m

Dificultad técnica: I para la Mainera por su espolón sudeste, II para el Pic del Clot de Mainera.

Track en Wikiloc

Mapa de la ruta realizada tomado en el visor Iberpix

Acceso

Para acceder al punto de inicio de esta excursión, se necesita de un vehículo todoterreno, sobretodo si se va por Caregue, puesto que el piso está bastante mal, aunque por Llessui, sobretodo al principio, no está mucho mejor. En cualquier caso, el acceso es largo tanto por este pueblo como por Llessui, más o menos una hora de trayecto por pista. Calcula la ruta desde cualquier punto de inicio pulsando este enlace a Google Maps.

Fotodescripción

Echamos a andar por el marcado sendero del valle de Mainera, que sale desde el mismo aparcamiento, con unos carteles que explican las peculiaridades zona. Cruzamos el puente que cruza el Riu de Berasti y ascendemos por el margen izquierdo del barranco. 

El camino asciende muy suavemente por unos bucólicos prados a medida que vamos avanzando por el Valle de Mainera. En unos 10 minutos, llegamos a un prado dominado...  

...por una pequeña pero preciosa cascada, mientras la mole de les Picardes asoma detrás.

En los prados previos a la cascada el sendero se difumina pero eso no es un problema pues mientras nos vamos acercando a la cascada, vemos como se recupera el trazo al otro lado del barranco.


 Sin embargo, se puede ascender por cualquier sitio del apacible valle pues el factor dominante de éste son las suaves lomas herbosas. 
Cruzamos el río bastante cercanos a la cascada y trazamos una diagonal para situarnos en su parte alta, desde donde se abre un nuevo prado mientras el valle gira a la izquierda para entrar en els Clots de l’Orri Vell, un remanso del río donde se hallan diversas estructuras pastoriles típicas de esta zona del Pirineo conocidas como orris.
Desde aquí se nos muestra por primera vez una montaña descarnada y pedregosa coronada por una afilada y turbulenta cresta: el Pic de la Mainera, nuestro objetivo. 
El camino se separa, por la derecha del barranco se iría al Estany de Mainera, nosotros seguimos por la izquierda.
Mientras vamos cruzando el apacible prado del Clot, vemos como el camino se va acercando a una angostura del barranco, que se vuelve rojizo por la proximidad del herrumbroso Montorroio. Al otro lado del barranco, en su margen izquierdo, observamos otro camino que es el que se dirige a los Estanys de Mainera, mucho más transitado que el nuestro.

Superado el encajonamiento, llegamos a otro prado mucho más rocoso donde el río se bifurca. Nuestro camino sigue el barranco que proviene de nuestra izquierda, que cruzamos y ascendemos por su margen izquierdo. 
Al llegar a una especie de colladito, el panorama se abre definitivamente y observamos un paraje espléndido, el Circo de la Mainera, presidido al norte por les Picardes, y las prestigiosas crestas de l’Avió y de la Mainera, en la foto.

Nuestros dos objetivos quedan al oeste, en una posición central del Circo y justo delante de nosotros. Para llegar a su base tenemos que cruzar un paraje conocido como Clots del Portarró, repleto de agujeros rojizos y donde tenemos que superar numerosos altibajos para poder progresar, siguiende un sinuoso sendero que se dirige a la collada de la Coma d'Espòs, que vemos al fondo del valle.

Una vez cruzado este terreno, ya estamos al pie de la Mainera. Aquí, sin camino alguno, empezamos a ascender por esta pendiente herbosa plagada de rocas de distinto tamaño.

Dicha pendiente es bastante empinada y de carácter mixto, pero predominantemente herbosa por lo que se sube bastante cómodamente a pesar de que es bastante inclinada y en ocasiones tenemos que trepar por los bloques que van surgiendo por el camino.
El precioso Estany de Mainera, escondido hasta ahora, debajo de Les Picardes.
Mientras subimos por la loma observamos las paredes de la Pala Pedregosa de Llessui y, a la derecha, el altivo Pic del Clot de Mainera, nuestra segunda cumbre de hoy.

El grandioso y rojizo Montorroio, otra de las grandes de la zona.

Llegados al final de la pala, nos encontramos poco por encima de un vallecito colgado, en un espolón aún poco definido. Sin embargo, decidimos seguir por esta arista que sube hasta la misma cima.

Al principio la arista no es más que la continuación de la loma pero se va estrechando y afilando hasta que, llegado el momento, empezamos a poner las manos en el suelo para poder progresar, nunca superando las pocas trepadas que hay el primer grado y pudiendo siempre escapar de las escasas dificultades por nuestro lado izquierdo.
Una vez superados los crestones rocosos nos encontramos en el inicio de la pala de la Mainera, teniendo que superar los últimos 200 metros de desnivel antes de llegar a la cresta cimera.

Al otro lado del Coll de la Mainera, el binomio Clot de Mainera-Pala Pedregosa, compitiendo en altivez.

La pala tiene un carácter terroso y está bastante descompuesta por lo que en ocasiones cuesta progresar por ella. Además tiene una pendiente endiablada así que sudamos de lo lindo cada metro que ganamos.

En la parte final de la pala empieza a proliferar el granito, que nos permite avanzar rápidamente mediante fáciles trepadas

En lo alto, la tortuosa y lisa cresta de la Mainera.


 Finalmente llegamos a una brecha de la cresta, muy cerca de la cumbre, de la que nos separan unas elementales trepadas. Al otro lado, la Vall de Peguera.
La afilada cumbre de la Mainera (2.904 m), con gran parte de las montañas del parque nacional en el horizonte, destacando especialmente la tremenda pirámide del Peguera, el rey de la zona.


El refugi Josep Maria Blanc, quizás el más bonito del Pirineo, en su península del Estany Tort de Peguera.

Hacia el sur, apenas una parte de la infinidad de lagos de la Vall Fosca: el Estany Frescau, el Estany de Colomina y el Estany de Mar.

El Pic del Clot de Mainera, al otro lado del collado, es nuestro siguiente objetivo.

Después de descansar un rato, descendemos directamente hacia el Coll de Mainera bajando rectos por la pala y siguiendo hitos que nos conducen por el mejor camino, que aunque sigue siendo muy vertical, al menos no es tan inestable. Después de esquivar una serie de grandes rocas tanto por la vertiente de Mainera como por la vertiente de Mar, llegamos al Collado de Mainera.

Mientras bajamos, tenemos esta espectacular vista de la máxima altura de la Vall Fosca, el indómito Pic de Peguera.

Se presumen dos alternativas para llegar a la agreste cumbre del Clot de Mainera. La primera sigue a toda cresta una opción que parece algo complicada, puesto que la arista parece muy vertical y con pasos escabrosos, con gendarmes por doquier. La segunda vía, que es la que seguiremos, va por las pendientes herbosas de la cara este, empinadas en extremo, ganando altura pasando por terrazas y roquedo. 

Vemos dos collados herbosos al otro lado de la pala, uno a superior altura y muy próximo a la antecima y otro unos metros por debajo. Subimos por la empinada ladera en dirección de la depresión herbosa de la izquierda., que se aprecia en la foto.

Llegados a la depresión, seguimos a media ladera para seguir ganando altura en diagonal hacia una depresión en la loma mucho más próxima, con mucho cuidado porque hay un buen tobogán a la izquierda.

Una vez llegados ahí, ya podemos ver la cumbre real del Clot de la Mainera, protegida por unos afilados roquedos. Sin embargo, desde una brecha que tiene a su derecha parece que se puede progresar más fácilmente y hacia allí nos dirigimos subiendo por una fácil canal herbosa.

Después de superar unos fáciles pasos de trepada, llegamos al paso clave de la ascensión, una roca lisa y con un poco de “barriga” donde se tiene que dar un pequeño salto para poner el pie y con agarres en las manos poco fiables, como mucho un II+.

Una vez superado este paso, ya solo queda saltar entre bloques para llegar a la aérea cumbre del Clot de Mainera mientras observamos airosas torres desprenderse del cuerpo principal del Clot de Mainera con la Tartera de Mar a sus pies.

Cumbre del Pic del Clot de Mainera, una de las más desconocidas y salvajes del parque nacional. Al norte el panorama queda tapado en gran parte por el Pic de Mainera, de donde venimos.

Al oeste, tras el Pic de Mariolo y la Pala de Dellui, que delimitan la Vall Fosca por el oeste, aparecen varios de los macizos principales del Pirineo. De izquierda a derecha: los Eristes y el Posets, con el Vallibierna enmedio, la Maladeta coronada por el Aneto, y los Besiberris, ya en Catalunya.

Dos gigantes: los masivos Montorroio y el Montsent de Pallars.

A unas pocas decenas de metros pero separados por una profunda brecha, la Pala Pedregosa de Llessui muestra su cara más agreste queriendo competir con el Clot de Mainera para ver quién tiene la pinta más imponente desde el Estany de Mar.

El panorama hacia los grandes lagos orientales de la Vall Fosca es mejor que desde la Mainera, puesto que quedan en una posición más centrada.

Después de descansar un rato en esta solitaria pero bella cumbre, nos disponemos a desandar el camino. Destrepamos con sumo cuidado para llegar a la brecha y desde allí, con más ritmo pero no con menos vigilancia, reseguimos el camino de ida en sentido contrario, primero hacia el colladito superior...

...después hacia el colladito inferior...
...y finalmente la inclinada ladera hasta el collado.

No llegamos al collado sino que descendemos directamente hacia el vallecito cuando vemos que la bajada es libre de obstáculos. Levantando la cabeza, el Pic de la Mainera.


Mientras surcamos la pedrera que ocupa el fondo del vallecito colgado, observamos recortada contra el cielo la fácil arista que hemos utilizado para ascender al Pic de la Mainera. Al llegar al final de la vaguada, empezamos a bajar por el centro del barranco. 

Transitando en ocasiones por el cauce del barranco y separándonos cuando vemos la presencia de cortados, finalmente llegamos al fondo del circo de la Mainera, donde nos giramos para observar con atención nuestras dos cumbres de hoy, en una bonita simetria:

A la derecha el Pic de la Mainera, con las dos aristas utilizadas para ascender y descender a la izquierda de la cumbre.

Y a la izquierda, el brutal Pic del Clot de Mainera, con la ruta realizada para llegar a su cumbre dibujada.

Finalmente, tomamos el camino de vuelta hacia el aparcamiento, donde aún podemos ver la luz de tarda bañando el Montorroio en un intenso dorado.